|
Estimado Santa Claus: Año tras año y día tras día he puesto todo mi empeño en ser un buen ciudadano,
y también todos los años te sigo pidiendo lo mismo que mejores la política en México. Pero no sé por qué a la fecha mi petición no ha sido cumplida, me he puesto a meditar este punto y pienso que quizá el que no atiendas a mi petición es un mensaje de que no basta con que sea un buen ciudadano obedeciendo a mis autoridades, pagando los impuestos que cambian cada año, pagando la tenencia de mi vehículo sin importarme que este impuesto se creó para financiar unas olimpiadas a las cuales no pude asistir porque aún no nacía, pagando puntualmente mis servicios de luz, agua, predial y pavimento aún cuando las calles estén llenas de baches; no basta con que acepte sin rezongar que tenga que cubrir de mi bolsillo mis gastos médicos cuando el IMSS no tenga tiempo y recursos para atenderme, no basta que tenga que pagar la educación básica de mis hijos aún cuando el artículo 3° de la constitución diga que el Estado la impartirá de forma gratuita, tampoco basta que acepte pagar 30 años mi casita Infonavit aún cuando al año ya tiene cuarteaduras, tenemos que comprar literas para caber todos en un cuarto y la privacidad familiar se tenga que programar por horas cuando los vecinos no estén, tampoco basta que haya resistido a la tentación de hacer cosas fuera de la ley aún cuando veo que mi salario vale cada vez menos. Santa Claus, tuve que vivir y darme cuenta de estas y muchas cosas más para entender que mi deseo de que mejores la política en México jamás me lo podrás conceder, y no porque no lo quieras hacer sino porque necesitas que yo me haga responsable y sea parte activa en la política de este país. Y no es solamente votando o afiliándome a un partido político como debo participar, sino informándome de mis derechos y obligaciones, y exigiendo a mis autoridades y legisladores que cumplan con sus obligaciones. Pero para eso si voy a necesitar tu ayuda por ello este año te quiero pedir que me ayudes a acercarme a más ciudadanos que estén dispuestos a hacer las cosas bien, a ciudadanos que no declinen sus ideales y sus sueños de un México moderno por favores, dádivas o dinero de ningún partido político. Y que todos esos ciudadanos formemos una organización en la cual no importen colores, religiones o estatus económico, para que juntos podamos hacer que nuestra política mexicana regrese al principio de su creación que es el dirigir las acciones del estado en beneficio de la sociedad. Porque estoy convencido que para tener una mejor política en México requerimos de mejores ciudadanos puesto que los políticos no son seres de otro planeta sino ciudadanos que se han olvidado que lo son.
|